sábado, 16 de noviembre de 2019

Descripción breve del comportamiento hidrológico de un sistema manantial-rebosadero, desde el estiaje hasta el momento de máxima crecida.



Muchos manantiales tienen un rebosadero, por donde sale una (gran) parte del caudal en épocas de crecida. Suele ser el caso cuando se está formando una galería nueva a un nivel inferior, pero que debido a su estrechez (o algún paso relativamente estrecho) no puede desalojar toda el agua cuando el caudal incrementa considerablemente. En muchos casos el caudal máximo del manantial es relativamente reducido, debido a la mencionada estrechez de la grieta, a menudo impenetrable para el hombre, o porque brota entre bloques y piedras que obstruyen el flujo. Aunque en sistemas con un área de recarga muy grande (de más de varios kilómetros cuadrados) o en zonas con precipitaciones muy fuertes, existen conexiones entre el manantial y el rebosadero que son practicables por el hombre. Un ejemplo es la conexión entre la Cueva del Agua con El Barbancho (Orbaneja del Castillo, Burgos), explorado en 2014 por espeleobuceadores de GORFOLÍ, CDG, GESEM Y CEFME (www.grupoedelweiss). El Barbancho es un rebosadero con un posible caudal inmenso.

A continuación se describe en varios pasos, la relación existente entre el caudal de un manantial y su rebosadero y el nivel freático dentro de la cueva, desde estiaje hasta crecida máxima.
Para facilitar las descargas, he subido una copia de cada artículo a Scribd en formato pdf. Este formato en pdf se puede abrir pinchando en el título de cada artículo.